Cuando uno está fuera del país conociendo nuevos lugares, pues no se puede desperdiciar tiempo en descansar.
Así que la común tradición de estar echado en cama el 25 de diciembre, fue por completo ignorada y a las 11:00 am ya estábamos en el tren vía Guadalajara, en España.
Esta fue una ciudad fundada por los árabes bajo el nombre Wad-al-hayara, que significa el valle de los castillos, era una fortaleza que custodiaba las fronteras.
Hoy en día es una increíble mezcla entre el esplendor de las grandes construcciones con esa herencia árabe en el diseño, como el Palacio del Infantado construido en 1480, pasando por las ruinas del Alcazar Real que data del siglo XIII, fortaleza desde donde se divisaba la frontera, hasta los edificios más modernos, conectados todos por las pequeñas calles españolas llenas de bares.
Al mediodía parecía un pueblo desierto, éramos los únicos que recorríamos sus calles, así que pudimos recorrerla casi por completo. Me impresionó conseguir tantos parques y plazas, en contraste con la carencia de espacios públicos que tiene Caracas.
Ya devuelta al tren, vimos una ciudad diferente, la gente cerca de las 6:00 pm, sale con sus mejores galas a recorrer la ciudad, reunirse en los bares, llenar las plazas y comer castañas.
Les dejo algunas fotos de nuestra visita. Mi lugar favorito fue el Palacio del Infantado.

 
 

Tibisay Fuentes Herrera, desde Guadalajara, España

Si lo desean pueden visitar mi BLOG con más fotografías, GRACIAS.

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